En GNU/Linux, con el escritorio Gnome, podemos establecer un bloqueo de sesión periódico para obliganos a descansar cada cierto tiempo, previniendo la fatiga visual que causa mirar con fijeza el monitor durante demasiado tiempo, o los problemas en la espalda o en la muñeca generados por vicios posturales o por movimientos repetitivos. En mi caso, consigo una mejora en el rendimiento a medio plazo.
La aplicación (por ejemplo en Ubuntu) se configura en el menú "Sistema" > "Preferencias" > "Teclado" > solapa "Descanso de escritura", donde podemos definir la duración del intervalo de trabajo y la duración del intervalo de descanso. En mi caso lo tengo configurado para 60 minutos de trabajo y 2 de descanso, que me obliga a parar cada hora como mínimo 2 minutos.
Un icono en la barra del sistema nos informará del tiempo que resta para el siguiente descanso, parpadeando cuando se termina el intervalo de trabajo. Cuando toca descanso, nos cubre el escritorio con una capa semitransparente y nos informa de que debemos descansar. En caso de estar haciendo algo "crítico", podemos postponer el descanso durante 2 minutos y terminar con la tarea crítica, pero nos volverá a cerrar hasta que realmente descansemos el tiempo fijado.
Quienes tengan enfermedades profesionales, por ejemplo el síndrome del túnel carpiano causado por movimientos repetitivos como los que se efectúan con el ratón, pueden fijar un intervalo más frecuente de pausas. Personalmente prefieron levantarme de la silla y estirar las piernas, pero también es interesante para la salud realizar otro tipo de estiramientos (obtenido de consumer.es):
- Tirar del codo suavemente hasta notar tensión. Aguantar la postura durante diez segundos y volver a la posición inicial de forma lenta.
- Entrelazar los dedos por detrás de la espalda, con las palmas de la mano hacia fuera. Girar los brazos hacia adentro, a la vez que se saca pecho.
- Entrelazar los dedos y estirar los brazos hacia delante con las palmas de la mano hacia fuera. Mantener durante 10 segundos.
- Levantar la parte superior de los hombros hasta sentir una ligera tensión en el cuello y en los hombros.
- Girar la cabeza a uno y otro lado. Mantener durante unos segundos.
- Sacudir los brazos a ambos lados del cuerpo y dejar que los hombros también cuelguen.
- Dar paseos cortos para ayudar a la circulación sanguínea de las piernas.
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