El mejor amigo de un gato es, claro está, otro gato, sobre todo de cachorros. Pero si te encariñas con uno, ya no podrás vivir sin él. Son como peluches vivientes, ronronean, juguetean, y son lo suficientemente independientes para no tener que estar encima de ellos todo el día.
En algún sitio se dijo que el error era compararlos con los
perros como animal de compañía, pero el gato va más allá, hay que
comprender su filosofía de vida. Pasota donde los haya y oportunista
por naturaleza, son casi todos iguales y la vez, distintos.
Ying-Yang se llama así porque es blanco desde la barriga hasta la barbilla y negro el resto superior. Si lo ves desde arriba es completamente negro, si lo ves panza arriba es completamente blanco. Nada de razas, los "palleiros" son los mejores :-)
Cosa que encuentra que puede caer, ahí se le va la pata a ver si al caer se rompe y sale algo que se mueva con lo que jugar. Si no estás atento a la hora de comer, te robará un langostino así que descuides. Los muebles se salvan porque se le hace la manicura, que como es gato de ciudad y come en cacharro, no le hacen falta las uñas. Aun así se sube por el biombo y maúlla para bajar...
Se pasa la mitad del día durmiendo en la cama oficial (de noche tiene prohibida la entrada en el dormitorio y tiene su nido en la terraza). Un tercio del tiempo que le queda sin dormir se lo pasa lavando su abrigo de pelo precioso. El resto del tiempo juega y juega con cualquier detalle (los que se mueven son sus favoritos para saciar su instinto de caza), y no se queda sin su ración de mimos diarios, donde su bajito pero agradable ronroneo no cesa.
Pon un gato en tu vida, y sabrás valorar lo que es la independencia y libertad :-)
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