Hablando con españolitos de a pie, sobre sus preocupaciones, gran parte de lo que se puede intercambiar como conversación es el problema de la vivienda con dos vertientes. La primera es el que te saca rápidamente el tema pesimista y le interesa concienciarte de que el problema es muy gordo y que el gobierno debe tomar medidas; la segunda es la del que no está tan preocupado y hasta se alegra de que se haya dado esta situación de crisis que pueda clarearle la negra perspectiva que encuentra para adquirir una vivienda.